A punto de salir para Chengdu. Buen asiento en el vuleo largo. En Pekin calor pero con una niebla del cop’on.
Hemos llegaDO A LAS 6 PERO HASTA HORA Y MEDIA ANTES NO PUEDES FACTURAR. bUENO, UN ZUMO DE NARANJA POR 28 Y da para un buen rato sentado.
Puestos de acceso gratis a Internet junto a las puertas de embarque 26 y 27 (domesticos).
Me voy que sale el avi’on…
Pues cuando ves la imagen generada por Google Earth te preguntas si realmente son esas las dimensiones del trayecto o es un efecto de la perspectiva… hum, creo que no.

Esta vez no tengo el itinerario tan marcado como el año pasado. Se a dónde quiero ir dentro de lo que creo que me va a dar tiempo, pero no se cómo ni en qué orden. Bueno, habrá que averiguarlo poco a poco.
Salgo en unas horas hacia Helsinki donde cogeré el vuelo hasta Pekín/Beijing y una vez allí, otro hasta Chengdu. Capital de la provincia de Sichuan. Donde tras organizarme (espero) los vuelos, comprar una tarjeta de teléfono china y tratar de conectarme a Internet con la PPC y el móvil, emprenderé ruta hacia el oeste por la carretera del Tibet.
Pero me quedaré en el Tibet olvidado. En Kham y Amdo para subir poco a poco hasta Lanzhou y de allí coger un vuelo hacia la Kasgharia. El antiguo Turquestán hoy conocido como la provincia de Xinjiang. Con una extensión algo más de tres veces España.
Ya que no puedo recorrer la ruta de la seda entera, al menos intentaré quedarme con lugares señalados como Kasghar, Yarkanda u Hotán.

O por lo menos eso es lo que pretendo en los próximos días. Veremos qué nos depara el camino.
Pues estaba yo escribiendo la entrada anterior… bueno, ya la había escrito. Y estaba mirando a ver cómo conseguía subir imágenes directamente desde la pda cuando ha dejado de responderme del todo. Le he intentado hacer el “soft reset”, un botoncito de los de pinchar con el palito que hace lo mismo que el Ctrl+alt+supr (no olvidemos que es un Windows), y entonces se ha apagado y se ha negado a encenderse. Ni siquiera parpadeaba al conectarle el alimentador de corriente.
Unas horas más tarde la he vuelto a poner en “la cuna” (el armatoste del que no te libras si la quieres conectar a un ordenador y entonces se ha vuelto a encender. Indicaba un 19% de batería por lo que no parece que sea en realidad debido a haberme quedado sin nada ¿o sí? Pero se ha reseteado del todo. Como si hubiera hecho un “hard reset” que es el equivalente al format c: ![]()
El caso es que estos aparatitos son una virguería en algunos aspectos y una chapuza en otros. Como por ejemplo que cuando se quedan sin batería se pierden las aplicaciones que tenías instaladas. Aunque no los datos, por lo que ahora toca borrar la basurilla que ha quedado y restaurar la copia de seguridad, que como era de esperar tampoco es muy reciente porque ultimamente no me queda tiempo para nada.
Bueno, esto es lo último que había conseguido subir.

La cosa tiene su intríngulis porque el Pocket Internet Explorer no soporta el protocolo para subir ficheros. Además de que no le gusta el código que hay en www.mapamundi.info para que salgan las opciones cuando te pones encima de la arroba (puede que cambie a otro sistema). Al Netfront (otro navegador) parece que no le afectan esos problemas pero la visualización de las páginas deja mucho que desear al menos en mi modelo (creo recordar que lo menciona en un leeme de esos). Vamos, que voy a tener que buscarme un programa de ftp para la pda, que creo que será lo mejor.
Las buenas noticias son que más o menos he conseguido lo que me proponía. He hecho la foto con la cámara digital (en el viaje llevaré las que haga allí, claro), he pasado la tarjeta SD a la pda. Con el SPB Imageer la he reducido de tamaño a 640×480 para que no sea demasiado ancha y pese poco. Y luego la he subido entre el Netfront y el panel de control del dominio que tiene un “File Manager” sencillo que sí que lo traga el Netfront.
Todo ello sin una conexión a Internet por cable telefónico ni “ordenador” propiamente dicho. Ahora lo que me falta es poder hacer esto mismo con una tarjeta de teléfono de China Mobile. La respuesta en una semana.
Esta entrada está escrita desde un pocket pc, lejos de casa, aunque todavía en los dominios de vodafone.
Uttilizo el teclado inalámbrico por bluetooth que va bastante bien, pero todavía no he conseguido que cuando salto a escribir en un nuevo campo no me salte también el teclado interno de la pocket pc invadiendo media pantalla. y tengo que quitarlo a mano.
Por otra parte la configuración del móvil con GPRS dió quebraderos de cabeza en su día ya que ni en Vodafone saben cómo es. Pero gracias a google y algún alma caritativa que la escribió en su día, lo pude configurar.
Ahora lo primero que me queda al llegar a Chengdu es tratar de contratar el servicio a través de la operadora de móviles china y entonces podría conectar directamente desde el hotel por las noches.
Veremos cuando llegue la factura de esta conexión. Afortunadamente parece que las tarifas chinas no son ni de lejos las de aquí.
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