Oct 172005
 

Tras un fin de semana bastante aeronáutico (cinco vuelos en tres días) hace unas horas que he aterrizado en casa por gracia de Luis que me ha ido a buscar al aeropuerto y me ha traído. Todo en orden salvo los destrozos habituales por culpa de Iberdrola para recordarnos que el tercer mundo está aquí mismo.

A partir de mañana tiempo habrá para subir fotos y completar o realizar los reportajes pendientes. Esta vez, prometo que tanto lo uno como lo otro vendrá pronto. Pero ahora necesitaba escribir unas líneas de agradecimiento a todos los que habéis pasado por aquí en estas cinco semanas maravillosas mientras me vuelvo a acostumbrar a poner acentos y localizar las teclas adecuadas para escribir.

A los que habéis estado leyendo las crónicas que me consta que sois bastantes.
A los que habéis escrito comentarios, que os aseguro que dan muchos animos y te alegra el día cuando te sientas frente al ordenata y te encuentras con los mensajes.
A los que he tenido la suerte de ver al otro lado del mundo sin habernos conocido previamente en el lugar donde vivimos.
Y a los viajeros que contais vuestras historias y que habéis hecho que el MapaMundi sea la página tan interesante en que se ha convertido.

Hace unos años, en un barco por el Amazonas, además de los locales que llenaban el barco, íbamos cuatro “viajeros”. Uno de ellos repetía constantemente: ¡Señores, somos unos privilegiados de poder viajar! Y tenía mérito pues el viajaba porque había sido deportado.
Hoy gracias a Internet el privilegio es mayor, porque he tenido la suerte de poder compartir mi viaje con gente tan estupenda. A tod@s ¡Gracias por estar ahí!

Antonio.