Translation

EspañolBahasa IndonesiaCatalàDeutschEnglishEsperantoEuskaraFrançaisGalegoMagyarNederlandsPortuguês
by Transposh - website crowdsourcing translation plugin

Buenas,

Bhamo es uno de esos sitios a los que he ido y luego me costaba marcharme. Cinco noches en la misma cama, mi record personal.  Grin Tiene un montón de sitios para ver y pasear por los alrededores. Pero lo primero que te llama la atención es el pueblo en sí. Como sacado de un cuento de hadas, pero en medio de la selva a orillas del Ayeyarwady.

Casas de madera, principalmente muy oscura, de teca. Y de repente vuelves una esquina y te encuentras con un puente colgante. Es difícil imaginar semejante barranco en un pueblo pequeño.

Pero doblas otra esquina y te encuentras un monasterio lleno de colorido.

Esta es la calle que linda con el río. La tranquilidad y la curiosidad de los habitantes ante el extranjero ese tan raro y largo que pasea hoy Wink se entremezclan con los "árboles de la lluvia" cuya sombra resulta imprescindible con frecuencia.

En Myanmar los árboles predominan en las zonas urbanas y escasean en los alrededores que son aprovechados para cultivos.

El transporte público habitual es en coches de caballos (aunque tal vez debiéramos decir "de caballo") junto a los triciclos. Si bien estos últimos tienen algunas cuestas incómodas.


Trataba de aprovechar la figura de esta señora para incluirla en la foto y mientras esperaba que llegase al punto ideal, alguien le informaba "que estaba estorbando para la foto" pensando que yo solo quería sacar el edificio, por lo que terminó por agacharse.


Y para terminar por ahora os dejo con la torre del reloj. Algo muy típico en Myanmar que era azul cuando llegué, pero que los que vayan después la encontrarán de color beige.


Al fondo a la izquierda vive el señor Sein Wein. Una persona estupenda y guía del que ya os hablaré.

Saludos,
Colegota

Buenas,

tranquilos que esta es la última serie sobre Bhamo. Wink
Tras la infructuosa búsqueda de las ruinas y del puente el día anterior, y sobre todo de la paliza de pedalear encogido, decidí intentarlo a pie. Son buenos caminos para ello. Pocas cuestas y con casas y gente a los lados que te animan el recorrido. Llegué hasta la pagoda del día anterior y la rodeé para tratar de encontrar otros caminos…

Podéis escucharlo en Ogg y mp3:
- Alrededores de Bhamo a pie (Ogg, 6,1 Mb)
- Alrededores de Bhamo a pie (mp3, 11,1 Mb)

La  música de fondo es el tema "Fotos", cortesía de Likuids.com.

Cuando ves la pagoda por detrás, a través de la maleza, da la impresión de estar metido en una película de aventuras que a saber lo que va a aparecer…


Los caminos que la rodean y que se bifurcan, atraviesan aldeas y la gente te va saludando desde sus casas o simplemente te sonrie. Tras algunas vueltas, llegué a esta con los caminos más anchos y una gran explanada donde había un improvisado campo de fútbol.


Allí me senté un rato mientras descansaba y veía jugar a unos niños que simulaban ignorarme. Después salió un grupo de la aldea que al parecer de camino, se sentaron conmigo "a sonreir un rato". Luego me hicieron señas como que todos iban a algún sitio por el camino que atravesaba y que fuera. Estuve un rato más en el banco y luego seguí por donde habían ido y los encontré trabajando en la mejora de los caminos. Curiosamente el que más insistió en que les hiciese esta foto es el que se puso de espaldas.


Más al fondo parecía haber llegado la hora de la comida y el enorme árbol de la lluvia era el sitio ideal para hacerlo a la sombra.


Mientras tanto otros seguían trabajando. Bueno, las adolescentes intentaban practicar Inglés conmigo pero para cosas como de dónde era y preguntas similares. El puente puede que estuviera siguiendo ese camino, pero ya había caminado mucho y el sol apretaba, por lo que decidí volver.


Bueno, antes de volver, se puede aprovechar para sacar unas postalitas…  Grin



Y la verdad, eso de caminar está bien, pero conforme avanza el día el calor te hace sudar la gota gorda y empapar camisetas en climas tropicales. Así que una buena solución es coger el taxi típico del lugar. Un coche de caballos. Smiley


Así el regreso se hace más liviano.

Saludos,
Colegota

Buenas,

Katha es una pequeña localidad a orillas del Ayeryawady (Myanmar, ya sabéis) que aún sería más desconocida de no haber sido porque un tal Eric Blair escribió allí su primera novela, Los días de Birmania, unos años antes de pasar a llamarse George Orwell. Ya audiocomenté en anteriores episodios que mi primera intención era haber parado allí, pero entre lo que me gustó Bhamo y lo complicado de la logística, me limité a pasar en barco. Momento al que pertenecen estas fotos.

Están realizadas a última hora del día gracias a haber encallado para entonces un par de veces (y aún nos faltaban más). Hay nieblina y luz de atardecer. El botón "Auto" de los niveles del GIMP hace maravillas con la niebla, aunque queda algo de ruido que me ha impedido forzar el cielo pues empezaban a salir "las pelotas de golf". Pero al menos, el resultado creo que queda majete.


Lo que parece un barco a primera vista es en realidad el muelle rebosante de gente esperando a subir a un barco que va lleno.


Esta foto es un poco aquello de "¿Donde está Wally? ¿Localizáis al único occidental en el muelle?


Se trata de un australiano como yo de alto y más ancho, con lo que no tenía mucho mérito encontrarlo. Wink Había pillado una variedad de la malaria que afortunadamente no era de las más peligrosas, pero se había tirado una semana de hospital.

Y volviendo a los pasajeros, aquí parece que no hayan roto un plato en su vida, pero teníais que haberles visto abordar el barco. Saltando a veces un par de metros antes de que terminase de amarrar para conseguir buenos sitios. Eso sí, siempre con una sonrisa cuando las miradas se cruzaban con la mía. Smiley


Como el barco para un buen rato, sirve de observatorio para la vida a la orilla. Se de alguno que haría unos buenos negros de esta imagen. Wink Pero conste que yo no la he pasado a sepia. Simplemente salió así por el chocolate del barro y los reflejos del sol.


La presencia del barco no es impedimento para proseguir con la pesca lanzando la red una y otra vez.


Y para otros es el momento de aprovisionarse o de vender alimentos a los pasajeros. Se monta un mini mercadillo cada vez que el barco arriba a un puerto.



Todo un micromundo en un momento. No os perdáis la tabla que se ve a la izquierda de la foto. Es la "pasarela" para subir y bajar a bordo. Y os aseguro que con veintitantos kilos a la espalda impresiona lo suyo.  Shocked


Aquí habíamos llegado ya con un buen retraso. Por la mañana debíamos haber estado en Kyaung Myaung que es donde yo me bajaba para seguir viaje por tierra hacia Monywa. Pero a media noche estábamos parados junto a la orilla y al amanecer costó lo suyo apartar el barco de la misma por los bancos de arena. El americano me contó que durante toda la noche había estado subiendo gente al barco, al parecer de extrangis. Por lo que luego lo de encallar era más habitual aún debido al sobrepeso. Llegamos a Kyaung Myaung en la tarde y me dio el tiempo justo para llegar a hacer noche en Shwebo. Una camioneta atestada de gente encantadora me llevó hasta allí tras una hora de baches. Te sientes realmente un bicho raro cuando estás rodeado de tanta gente en tan poco sitio y tan diferente. Y el que no te dice el precio en Inglés te señala cuando llegas a tu destino, te indican para ir al hotel… De la preocupación por lo desconocido pasas a las ganas de quedarte.

Saludos,
Colegota

oct 172006

Buenas,

ya sabéis que lo mío son los colores. smile3 Y que me encantan los viajes en barco por los grandes ríos. Éstos como sabéis tienden a ser marrones. Pero los enamorados, turistas, viajeros y fotógrafos aficionados tendemos a verlos azules. ¿De qué color lo véis vosotros?  8)








Saludos,
Colegota

Archivos

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Spain.
Suffusion theme by Sayontan Sinha